
Los presentadores de los concursos formales están obligados a conseguir, por mandato expreso, que el concursante falle y se ponga nervioso. Me gustaría tomar como ejemplo "¿Quién quiere ser millonario?", en él el presentador recurre a trucos como: estás seguro, te lo juegas todo, puedes fallar o
directamente lanza una serie de miradas
inquisidoras que en la mayoría de los casos el concursante no digiere con mucha facilidad.
Un ejemplo:
Se encuentran en el plató, uno enfrente de otro, concursante(C) y presentador(P), sentados en unas sillas aparentemente metálicas y con un asiento con posibilidad de rotación, elemento importante para el "disgusto de C". Un juego de luces que provoca un ambiente lleno de tensión y un tanto siniestro, una banda sonora acorde a los haces de luz de colores apagados que surcan el plató, añadele a esto un público mudo y muy serio.
Volvamos a las sillas: un C aterrorizado ya sea porque es su primera vez en televisión o simplemente porque no le gusta ni un pelo el ambiente de su alrededor. Un P con muy mala leche y lanzando miradas inquisidoras al pobre C. Y por supuesto una pantalla digital de tamaño mini donde aparecen unas preguntas bastantes raras y complicadas.
Las primeras preguntas suelen ser fáciles, pero cuando llega la hora de usar los comodines, porque no se sabe la respuesta, el C usa el comodín de la llamada y llama a su amigo:
Concursante: Oye Jose. Mira es que estoy en el programa de quien quiere ser millonario y me preguntaba que si por un casual tu sabrías la respuesta de esto: ¿Cómo se llamaban los seres repugnantes de aspecto humano que encontró Gulliver en Houyhnhnm?
Amigo: Pues... esto... pufff no tengo ni idea pero dame las opciones que a lo mejor acierto y todo.
Concursante(desesperado): Jeje que majo (sudando a mares). Presta atención: a) Viborgs b) Yahoos c) Danns d) Jartüns
Presentador (mofándose): Lo tienes complicado, espero que haya suerte (risa maliciosa)
Amigo: Pues, a ver la b) no puede ser porque me recuerda a la marca. Los Viborgs suenan a "ciborgs" pero con cara de reptil. Me quedan dos, veamos... pinto pinto gorgorito... los Jartüns que además son los que tienen el nombre más raro.
Concursante (arrepintiéndose por haber gastado un comodín): Vale, gracias Jose, hasta luego.
Presentador: Tienes que decidirte ya, el tiempo apremia.
Concursante (indeciso): Pues marco la d)
Presentador: Estás seguro, no quieres rectificar, te recuerdo que puedes perder todo el dinero y hablamos de mucho dinero. ¿Prefieres plantarte?
Concursante: Seguro, marco la d) y que sea lo que Dios quiera.
Presentador: Muy bien marcamos la d). ¿Serán o no serán los Jartüns esos seres repugnantes que se encontró Gulliver?
Momento de tensión, banda sonora sonando, luces cruzándose y volviéndose a cruzar.
Presentador: Es correcta... ¡¡¡No!!! respuesta incorrecta. Los Danns era la correcta, lo siento pero te vas sin nada.
En la mayoría de los casos es lo que pasa y los concursantes se van apenados a su casa aunque luego digan que aunque no se lleven nada se lo han pasado bien y se llevan consigo una nueva experiencia, pero claro todos sabemos que van por el dinero y no por una experiencia más, por muy bonita que sea. Porque sinceramente creo que debe de dar mucha rabia perder por ejemplo 25.000 euros por errar una pregunta tipo test.